Hoy me voy a dedicar a hablar de ustedes. Ustedes que hacen mi día a día, ustedes con los que convivo a diario y que hablo y que interactuó y que hacen de mi existencia algo tan penoso, o vano, o simple, o cruel, o tonto, o desinteresado, o mezquino, o feo, o lindo, o hermoso, o sublime, o curioso. Hay… en mi mundo muchas clases de personas (para bien o para mal), y cuando digo muchas clases digo quizás tantas como las mismas personas. Hay quienes me odia, y me doy cuenta. Hay quienes posiblemente me amen y también me doy cuenta. Pero, no lo sé, nunca pude ser muy… demostrativo o fácil. Quienes me conocen mejor, lo saben muy bien. Hay quienes hablan y hablan y hablan y no dicen realmente nada. Hay quienes hablan y hablan y hablan y no dicen prácticamente nada. Hay quienes hablan y hablan y hablan y son más que interesantes. Últimamente hay quienes son lo más dulce que conocí en mucho tiempo, pero que simplemente están prohibidos… o por lo menos a primera instancia. Y créanme que muchas veces esa es mi única instancia.
No necesito a nadie y nadie necesita de mí. Soy un dedo meñique. Soy un apéndice. Y con etílica franqueza lo digo, no necesito a nadie. Y lo veo, créanme que lo veo. Pero no lo acepto. Ustedes no me hacen aceptarlo. O quizás soy simplemente yo que ingenuamente me fusiono con el resto, sabiendo que nunca podría realmente lograrlo, haciéndolo ilusoriamente y solo en mi cabeza.
No se… porque puedo llegar a ser así, tan basura. Porque esa es la palabra, tan despreocupado de todo, y sin embargo egoístamente querer que el resto se interese en mí y que no se quieran conocerme quizás. Si yo jamás me intereso en nadie, sencillamente no logran captar mi atención. No se ser así es una forma de auto preservarme o si siempre fui así. Si siempre dependí y necesite solo de y a mí mismo. Soy la persona menos audaz sobre la faz de la tierra. Soy demasiado complicado. Soy muy, muy, demasiado perfeccionista. Soy yo. Y ese es el problema.
Quizás algún día, no sé, consiga un trabajo, o viaje… o me enamore y me duerma, como hace el resto de la humanidad y me deje de importar todo esto. Y me deje de hacer todas estas preguntas. E ignore todo, como ignoro a la gente, como ignoro mis necesidades, como ignoro mis problemas. Como evaporo todo eso. Quizás sea lo que necesite, aunque mi ser pensante me dice muy lucidamente que no. y me paro a pensar y esta es mi vida, y minuto a minuto se va, se escapa de entre mis manos como la arena. Quizás yo también tenga o quiera escapar. Esta vida está llena de preguntas, es un misterio y quizás no tenga sentido encontrarles respuestas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario